Cabina de pintura retráctil
Cabinas de pintura portátiles con sistema de cerramiento retráctil, ideales para el recubrimiento de piezas difíciles de trasladar
Están formadas por una estructura metálica deslizante con recubrimiento de PVC, diseñada para generar un espacio temporal de pulverización (pintado). La cabina se expande para crear un entorno cerrado y se repliega una vez finalizado el proceso. Este sistema es muy útil en talleres que manipulan piezas grandes o pesadas, ya que la cabina puede desplazarse hasta la pieza, evitando su reubicación.
A diferencia de las cabinas de pintura fijas, las cabinas retráctiles tienen las siguientes ventajas:
- La inversión inicial es menor, ya que la estructura y el cerramiento presentan un costo menor en comparación con los paneles aislantes, sin necesidad de obra civil.
- El diseño permite un uso eficiente del espacio, ya que la cabina se despliega únicamente durante el pintado y permanece plegada el resto del tiempo, lo que reduce el área ocupada del taller y los costos asociados. Es una solución ideal para espacios reducidos como concesionarios o talleres urbanos.
- Ofrece gran flexibilidad para trabajar con piezas de distintos tamaños, gracias a su configuración retráctil y ajustable, capaz de adaptarse desde automóviles hasta maquinaria de gran tamaño.
- Puede instalarse en distintas condiciones de infraestructura, incluyendo talleres estándar, espacios con altura limitada o áreas semiabiertas con suelo adecuado.
- Además, una misma zona de trabajo puede utilizarse para diferentes procesos, como reparación, carrocería o pintura, optimizando el uso diario del espacio.
Se diseñó una cabina de pintura retráctil personalizada para una pieza de gran tamaño destinada a una central termoeléctrica en Chile. Debido a que el componente alcanzaba hasta 60 m de longitud y no podía ser desplazado, se requirió una solución que permitiera su pintado directamente en la ubicación.
La cabina fue diseñada con dimensiones interiores de 10 m × 7 m × 5.6 m, adaptándose a piezas de hasta 5 m de ancho y 4.5 m de altura. El sistema de extracción de aire se configuró para desplazarse a lo largo de ambos lados, ubicándose según la zona de pulverización. Equipado con un motor de 15 kW, alcanzaba una velocidad de aire de aproximadamente 0.3 m/s en la superficie de trabajo. El sistema de filtración combinaba filtros de fibra de vidrio, papel filtrante y carbón activado para capturar el exceso de pulverización y reducir olores.
Además, se ofrece una configuración totalmente cerrada para proyectos que requieren mayor control ambiental, incorporando paneles laterales y techo completo para optimizar el flujo de aire y la contención del sobrepulverizado.

